| Evitar
la violencia |
Fútbolchapas contra la violencia en el deporte
El problema
de la violencia es sin duda un tema de primer orden, de rabiosa actualidad en
nuestros días. Para toparnos con él no hace falta más que
salir a la calle, o encender el televisor para ver tantos y tantos espectáculos
de violencia gratuita. Ir a las causas, es la mejor forma de tratar de entender
el problema:
1) Factores Culturales, Familiares y Sociales: Cada vez son más frecuentes
las imágenes de violencia gratuita e irracional, sobre todo con gente
cada vez más joven, ligados a una amplia problemática social:
desempleo, dificultades para acceder a una vivienda, uso problemático
de drogas, desesperanza, falta de expectativas, confusión en la escala
de valores, son algunos de los elementos de esta problemática. La crisis
económica que retrasa la emancipación y la incorporación
al mundo del trabajo, conlleva un aumento considerable del tiempo libre, unido
a una falta de iniciativas para el uso alternativo de ese tiempo libre. Los
jóvenes reciben el estrés y la frustración de sus padres,
y una falta de límites por la nula autoridad de sus padres, educadores
y cuidadores. Así aparecen nuevos roles en la relación paterno-filial,
roles de "amistad". Se produce así una intolerancia del entorno
hacia los conflictos generados por los propios hijos, pero surge una intolerancia
extrema hacia los demás, los ciudadanos de a pie dicen a sus allegados
que no tienen pro
blemas,
que "el problema es de los demás".
2) Incidencia de los Medios de Comunicación: Los fenómenos de
violencia, especialmente de violencia juvenil, encuentra en los Medios un eco
que no acaba de corresponderse con los datos estadísticos, ni con la
realidad de los hechos. Con mucha frecuencia se generalizan y magnifican estos
hechos, exaltando modelos negativos para la juventud. Los medios a su vez presentan
innumerables falsos héroes, creando en la sociedad una excesiva competitividad
y frustración al no lograr alcanzar el modelo que se representa. Los
medios adquieren un protagonismo como transmisores de valores y conductas, donde
las acciones violentas se acaban convirtiendo en algo normal y habitual.
3) La Violencia en el deporte: No es más que una manifestación
de la violencia social que existe, donde son sólo unos pocos los que
se hacen notar en un espectáculo deportivo, donde hacer más notorias
y llamativas sus acciones violentas. La responsabilidad en este problema esta
muy repartida: Comités de Competición, Directivos de los Clubs,
entrenadores y deportistas, actuaciones arbitrales, tratamiento de la información
por los medios, en ocasiones incitando a la violencia. Por ello, para contribuir
a la mejora de esta situación consideramos fundamental colaborar con
las Administraciones Locales (Ayuntamientos, Juntas de Distrito...) para ofertar
un nuevo espacio de convivencia para jóvenes y mayores, donde los modelos
que se ofrezcan sean positivos (respeto, solidaridad, tolerancia, deportividad...),
y donde la responsabilidad de su buen funcionamiento dependa de todos sus integrantes,
haciéndoles sentirse no sólo integrantes de un todo, sino participantes
activos y necesarios para el éxito y el buen funcionamiento de las actividades.
Este espacio de convivencia lo tenemos en todas las competiciones de la Federación
española Ligafutbolchapas, donde vemos como a través de un juego
tan arraigado y tradicional como es el FútbolChapas, se refuerzan tanto
los valores positivos personales (autoestima, instinto de superación,
respeto por el otro...), como los grupales (solidaridad, deportividad, sentimiento
de pertenencia a una colectividad que represente al individuo...), y todo desde
la base, desarmando la violencia social con valores y actitudes y valores positivos
desde el trabajo en el ámbito local.